Monográfico de Quimera

“¿Por qué tiene uno que afiliarse a una tradición u otra? Lo que me preocupa más es que la tradición española esté oculta, que parezca que no existe. No me imagino a los franceses no reeditando a autores de la calidad de Rosa Chacel, pero aquí no los reeditamos porque, aparte de que no es este un país lector que asegure cierto rendimiento a los libros, hay una absoluta inconsciencia sobre lo valioso que tenemos. Y es que no se trata de salvar la tradición a toda costa, sino sencillamente de poder conocernos y apuntalar lo bueno. Hay los suficientes escritores meritorios cuya relectura nos enriquecería y nos daría una mirada más amplia. Tengo la impresión de que los autores españoles somos los únicos que, cuando nos preguntan, soltamos una retahíla de autores extranjeros para dar cuenta de nuestras influencias. Me temo que eso no es sintomático de que no haya habido grandes autores españoles en los últimos siglos, ni de que ya no tengamos nada que ver con ellos. Sí me parece sintomático, en cambio, de no haber superado la imagen de país cateto franquista. Nos jactamos de leer a Carver, que retrata personajes de la Norteamérica profunda, pero nos avergüenza mencionar a Miguel Delibes. La Norteamérica cutre es first class y la España rural second class. Yo ahí no veo ningún criterio literario, sino prejuicios de clase cultural. Un argentino, un uruguayo o un peruano no tienen esa vergüenza de decir que han bebido de tradiciones propias, y además han sabido mezclarlas sin complejos con lo que venía de fuera. Tal vez la falta de relevancia de la literatura española a nivel internacional esté relacionada con la falta de relevancia que nosotros le damos a nuestra tradición. Es decir, a nosotros, porque nosotros somos los que hemos recogido el testigo”.

En su número de octubre, la revista Quimera recoge una conversación mantenida entre Pilar Adón, Álvaro ColomerMario Cuenca Sandoval, Alberto Olmos  y una servidora sobre la literatura española actual y sus alrededores. La cita copiada aquí es mía.

Anuncios

3 pensamientos en “Monográfico de Quimera

  1. Me es muy interesante esta reflexión, Elvira, el fardo etéreo de la actualidad nos oculta la configuración esencial de la que venimos, que debiera ser, a mi modesto entender, una material de trabajo más, quizá el más importante. Uno ha leído pocos autores extranjeros y además modernos, no digo que no importen, pero esta negación de la tradición es al mismo tiempo una negación de nosotros mismos.
    Salud y un beso
    Manuel Marcos

  2. Quizás haya generaciones de escritores españoles, o de cualquier país, que buceen en otras literaturas porque el momento histórico pasa por ellas, y en ellas se dan las nuevas revelaciones. No creo que se abandone la tradición de la propia literatura, sino que se posterga, se mezcla, se condimenta con otras. Al final las vivencias culturales terminan por volver a las fuentes propias, al menos en lo que tienen de hilo subterráneo conductor. Todo depende también de las propias lecturas a nivel horizontal temporal, siempre que uno se se sienta indispuesto por otras razones de actualidad e intérprete local. En la literatura española sigue habiendo enormes traductores de la realidad y los sueños colectivos del país, incluso de las búsquedas de nuevas formas narrativas, pero bien es cierto que a veces la historia literaria arrastra poderosas nubes y tormentas que vienen de otras geografías, porque suelen estar en medio de grandes acontecimientos, y como uno de esos grandes fenómenos atmosféricos que recorren distintos continentes, se desplazan por rodo el mundo y finalmente toman encarnadura local.

  3. Estoy leyendo en este momento el suplemento literario porque leo las revistas de tres en tres, atrasadas. Me han encantado tus intervenciones reivindicando esa tradición de la literatura española. Me parece una majadería despreciarla porque ya nadie habla así, como Valle-Inclán, por ejemplo, o como Galdós, porque pensemos en un pintor que no usase el amarillo limón o el azul de Prusia porque ya nadie se pone esos colores en la ropa. ¡Qué barbaridad! Hay que copiar lo bueno de cualquier sitio y seguir adelante, en el claro concepto de que lo nuestro, esto de escribir, se va convirtiendo en bastante marginal, y no lo hemos convertido nosotros en tal, no ha sido en la literatura, como ha ocurrido en la música culta, que nuestro elitismo nos haya separado de la gente, sino que ha sido esa misma gente la que se separó, siguiendo modas de nulo esfuerzo para conseguir entretenimiento, sabiduría, goce artístico, etc. Creo con bastante fe en el eclecticismo, seleccionando, también con la clara idea de que en esto del arte y aún más en la literatura, existe el progreso de forma muy moderada: a fin de cuentas, ¿quién logrará superar al Quijote? Un abrazo

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s